¿NADA ES GRATIS EN LA VIDA?
Con regularidad escucho la frase “nada es gratis en esta vida”. Pero, reflexionando al respecto, concluyo que no es verdad. Todo lo que me han dado mis padres ha sido gratis. Los hijos son un don, un regalo. La sociedad me da muchas cosas gratis. Mis amigos también. Jamás podré devolver ni la quinta parte, por poner cualquier cifra, de lo que me ha sido donado y se me seguirá dando, aunque haga mi máximo esfuerzo. La belleza de la naturaleza, una puesta de sol, un bello jardín, una hermosa luna llena y el cielo estrellado, son gratis. Los talentos los he recibido gratis. La vida misma, insisto, se me ha dado gratis. Hay muchas cosas gratuitas en nuestra vida. Pero nos hemos convencido de lo contrario, porque tenemos un ídolo, un becerro de oro: el dinero, los bienes materiales, el consumismo. ¿Cómo pretendemos luchar contra la corrupción si tenemos ese ídolo, al que debemos adorar, sin importar lo demás? No hay bien común que valga. La religión de la inmediatez, cuyo único fin es...